BIOGRAFIAS NO AUTORIZADAS


Valdovinos Torres
Llego envuelto en una manta de pena y gloria a este nuestro mundo, un caluroso 4 de diciembre de 1968 en la cinematográfica Ciudad de Caaguazú, un día miércoles para ser exactos. Su llegada fue (apropiadamente) el mismo día de la recordada "Guerra de Fosforitos del ´68". Día que vivirá por siempre en la infamia, a causa de clanes rivales que supieron llevar su amor por la pólvora navideña a niveles letales aquel tropical miércoles caaguezeño.

Los años 70 vieron el paso de Valdovinos de niño a adolescente y de vuelta a niño. Las frecuencias bipolares producidas al crecer en un país brutalmente reprimido ubicado en un planeta en plena explosión sexual expresiva technicolor, supieron dejar su huella sobre el futuro artista. Su refugió: los comics. Desde las aventuras rosas de Susy hasta material clandestino de origen sueco no apto para débiles cardiovasculares.Valdovinos lo vio todo y a veces hasta se tomo el tiempo de leer aquellos globos de diálogos que flotaban sobre la cabeza del Éternauta.

De esa manera transcurrieron los años mozos de Valdovinos. Travolta sacudía los pantalones campana sobre la pista vip de Studio 54 mientras Valdovinos le sacaba la punta al lápiz número 2 y observaba ese espacio blanco de infinitas posibilidades que le devolvía la mirada, mientras descansaba sobre la mesa de la cocina. La mirada que esa hoja virgen le devolvía era con justa razón, una mirada llena de pánico.

El resto es como dicen, historia. Historia que puede ser recopilada de las paredes del baño de la Terminal o del boca en boca de las señoritas suficientemente agraciadas para haber sido cortejadas por Torres. Historia llena de satélites que van y vienen: publicidad, karaoke, excesos, playa, cerveza, publicidad, publicidad, amigos, excesos, excesos y un poco mas de publicidad. Satélites que van, satélites que vienen. Los astros que permanecen inmóviles en el universo Torres son siempre los mismos, el arte, el dibujo, el lápiz, el papel y una Mac un poco afeminada.

Valdovinos lo supo resumir mejor en una sola oración que ya paso en tren bala a la leyenda: "Todo lo que veo es negro, man". Se refería quizás a un mundo envuelto por las tinieblas de una burguesía que no da tregua? o hablaba del color que queda al sumar todos los pantones del universo? quizás se refería al hecho de que estaba sumamente oscuro ese bar y la Pilsen ya se había llevado la mejor parte de su visión aquella noche. La respuesta exacta permanecerá un enigma mas dentro del acertijo liado en el misterio que lleva por nombre Torres, Valdovinos Torres. Gran bestia pop.

-Luis Aguirre




Galería de Valdovinos

11 comentarios:

oz dijo...

excelente!

COLMANA dijo...

... del boca en boca de las señoritas suficientemente agraciadas para haber sido cortejadas por Torres. Ah!!! Luli

Guri dijo...

muy bueno che!

aguara dijo...

Que buena onda! aplausos

Soy Charlie dijo...

No sabía que el Valdo era del Paraguay adentro, muy buen research.

Gustavo dijo...

haha buenIsimo!

FoT dijo...

bien ahi perrrrrri

Juanma dijo...

Apuesto a que la foto inicial, paparazzi fue tomada en britania...

Derlis dijo...

El Grillo Karaoke Bar.

Juanma dijo...

era mi segunda opcion, el grillo otra gran guarida del clan longo

Panzolomeo dijo...

Long Live this Longo!