Gracias a dios que soy Luqueño



Un caso para envidiar sanamente, más allá de la iconografía cureística o los slogans revolucionarios, hay que reconocer la fuerza de Luque como marca. Algo así (pero diferente) es lo que queremos lograr con Asunción...

1 comentario:

aguará dijo...

Curé Luque la Omandaa..
Un sentimiento digno de imitar!
el ser luqueño, es ser fanático! celoso! orgulloso de su ciudad!
Eso nos falta:(